La NASA informó que el telescopio espacial Swift, que durante casi 22 años observó las explosiones más energéticas del universo, está en fase de reentrada incontrolada y se desintegrará en la atmósfera en las próximas semanas. Aunque la agencia espera que la mayor parte del observatorio se queme, no descarta que algunos fragmentos sobrevivan y alcancen la superficie.
Por la inclinación de su órbita, la trayectoria posible de caída abarca una franja que va desde el centro de México hasta gran parte de Sudamérica, además de extensas áreas oceánicas. Esa zona incluye territorio argentino; la NASA, sin embargo, califica como muy bajo el riesgo para la población.
Qué significa el final de la misión
Swift fue lanzado en noviembre de 2004 con una misión inicial de dos años pero terminó operando durante casi 22. Sus aportes fueron centrales en el estudio de estallidos de rayos gamma y supernovas. Según la NASA, el telescopio realizó su última observación el 20 de octubre, ya cuando volaba a menos de 275 kilómetros de altura; a esa altitud la densidad atmosférica impide que los instrumentos mantengan la estabilidad necesaria para apuntar a objetivos.
"Tenía que detectar y localizar los estallidos de rayos gamma, comunicar su posición a otros observatorios y luego girar sus telescopios para captar el lugar antes de que se apagara su resplandor. Normalmente tardaba alrededor de un minuto" — Bradley Cenko, investigador principal de la misión (comunicado de la NASA).
La caída se volvió irreversible en agosto, cuando la NASA y la empresa Katalyst Space abandonaron el plan de enviar la nave robótica LINK, lanzada en julio, para capturar a Swift y elevarlo a una órbita segura.
Balance científico
El legado de Swift puede resumirse en cifras que la propia NASA destaca:
- Más de 2 000 estallidos de rayos gamma registrados.
- Más de 1 400 supernovas observadas.
- Datos que han sustentado alrededor de 7 000 artículos científicos.
Estos éxitos y la rapidez de respuesta del observatorio fueron claves para coordinar observaciones conjuntas entre telescopios y capturar destellos efímeros que de otro modo se perderían.
| Elemento | Dato |
|---|---|
| Lanzamiento | Noviembre de 2004 |
| Duración operativa | Casi 22 años |
| Última observación | 20 de octubre de 2026 (a menos de 275 km de altitud) |
| Plan de rescate | LINK de Katalyst Space (renunciado en agosto) |
La NASA continúa monitoreando la reentrada y publica actualizaciones cuando hay refinamientos en la ventana de caída. Mientras tanto, los expertos subrayan que la probabilidad de daños a personas es remota, aunque persiste la posibilidad de impacto de fragmentos en la franja orbital descrita.