Investigadores de la Universidad Estatal de Ohio (Estados Unidos) y del Zhejiang Laboratory (China) publicaron en la revista Science Advances una plataforma experimental llamada Scentronic que detecta olores con una "nariz electrónica" asistida por inteligencia artificial, transmite la información por Internet y recrea la fragancia en un dispositivo receptor.
Cómo funciona el sistema
En lugar de enviar moléculas olorosas por la red, Scentronic registra la respuesta de seis sensores de gas ante los compuestos volátiles de una muestra. Ese patrón de señales es procesado por un modelo de aprendizaje automático que clasifica el olor y genera una etiqueta digital. La etiqueta viaja por conexión inalámbrica y servicios en la nube hasta el receptor, que libera una fragancia almacenada previamente mediante un atomizador piezoeléctrico.
- Sensores: seis sensores de gas que generan un patrón de respuesta.
- Procesamiento: modelo de aprendizaje automático para clasificar olores.
- Transmisión: etiqueta digital enviada por Internet y servicios en la nube.
- Recreación: atomizador piezoeléctrico que dispersa el líquido perfumado en gotitas finas.
Formatos y pruebas
El equipo probó varios formatos de receptor: una pulsera con dos canales de olor, un anillo de un solo canal, un dispositivo de mano y un collar con cinco módulos. El diseño permite activar aromas distintos o combinar dos, aunque la variedad depende de los canales y de los líquidos incorporados en cada aparato.
| Elemento | Descripción |
|---|---|
| Sensores | Seis sensores de gas |
| Receptores probados | Pulsera (2 canales), anillo (1 canal), dispositivo de mano, collar (5 módulos) |
| Método de liberación | Atomizador piezoeléctrico |
| Olores evaluados | Café, cerveza, vino tinto, pastel y naranja |
| Precisión de clasificación | 96 % a 100 % en laboratorio (según el modelo y los datos) |
Resultados y limitaciones reportadas
En las pruebas de laboratorio, la "nariz electrónica" clasificó cinco olores habituales —café, cerveza, vino tinto, pastel y naranja— con una precisión que osciló entre el 96 % y el 100 %, según el modelo y los datos empleados por los investigadores. El sistema no transmite fragancias molécula por molécula; transmite una etiqueta digital que activa la liberación de una fragancia prealmacenada en el receptor.
Los autores describen la arquitectura técnica (sensores, modelo de clasificación y atomizadores) y diferentes prototipos de receptor, y señalan que la capacidad de reproducir una gama amplia de olores depende del número de canales y de los líquidos incorporados en cada dispositivo.
Contexto y posibles aplicaciones
El trabajo combina sensores químicos con técnicas de inteligencia artificial y comunicaciones en la nube, y aparece en un contexto de investigación que busca ampliar las formas en que se transmiten experiencias sensoriales a distancia. Los autores muestran que es posible convertir una señal química en una etiqueta digital que pueda ser enviada por la red y transformada, en el extremo receptor, en una sensación olfativa mediante tecnología de liberación controlada.
El artículo, publicado en Science Advances, documenta resultados experimentales de laboratorio y presenta prototipos; la publicación no sustituye evaluaciones adicionales sobre rendimiento en entornos reales ni sobre estándares de seguridad o regulación para el uso masivo de aromas transmitidos por redes.