La cantante, compositora y productora Roxana Amed falleció el domingo 25 de octubre a los 63 años, informó Sony Music Argentina en su cuenta oficial de X. La compañía expresó su pesar por la pérdida y destacó la contribución artística de Amed, quien durante décadas exploró puentes entre el jazz contemporáneo, el folclore y el rock nacional argentino.
El comunicado de la discográfica se sumó a las condolencias de los Latin Grammys, institución que en el pasado nominó en dos ocasiones a la cantante. Ambas instituciones subrayaron la trayectoria internacional de Amed y su influencia en la escena del jazz argentino.
“Lamentamos profundamente el fallecimiento de Roxana Amed, extraordinaria artista, compositora y productora, cuya voz, sensibilidad y visión musical dejaron una huella única en la música”, dijo Sony Music Argentina en X.
Nacida en Buenos Aires, Roxana Amed construyó una identidad artística marcada por la combinación de géneros y tradiciones. Según la nota publicada, su salto a la atención pública se produjo en 2002, cuando presentó sus canciones originales en el primer Festival de Jazz de la Ciudad de Buenos Aires. Dos años después lanzó Limbo, su primer álbum, producido junto a Pedro Aznar.
En el transcurso de su carrera trabajó con músicos de distintos países y llevó su propuesta a escenarios internacionales. Su último proyecto discográfico, Todos los fuegos, reunió interpretaciones de temas que marcaron su juventud y honró a artistas como Charly García, Luis Alberto Spinetta, Fito Páez y Soda Stereo, según el repaso biográfico que acompaña las condolencias oficiales.
Fuentes oficiales indicaron además que Amed residía en Estados Unidos desde hace más de una década y que padecía una enfermedad; no se han detallado públicamente las causas específicas de su muerte al momento del anuncio.
Legado y reconocimientos
En su carrera, Amed fue reconocida tanto por su labor como intérprete como por su faceta de compositora y productora. Entre los hitos mencionados en los mensajes de despedida figuran:
- Dos nominaciones a los Latin Grammys.
- La presentación en el Festival de Jazz de la Ciudad de Buenos Aires (2002), que impulsó su visibilidad.
- La producción de su primer disco, Limbo, junto a Pedro Aznar.
Las expresiones de pesar por su muerte reiteran la valoración sobre su capacidad para tejer lecturas del jazz con repertorios del rock y del folclore, una propuesta que le valió tanto el reconocimiento local como la proyección internacional.
Hasta ahora, las instituciones que difundieron la noticia no han publicado más detalles sobre las exequias ni sobre comunicaciones de la familia. El legado discográfico y las nominaciones a los Latin Grammys permanecen como referentes de su aporte artístico.