El 73,2% de los jóvenes ocupados de 18 a 25 años en el Perú trabaja en condiciones de informalidad, la proporción más alta entre todos los grupos etarios, según la tercera edición de un estudio sobre empleabilidad juvenil presentado por Arcos Dorados, operador de McDonald’s en el país. El informe, realizado por el profesor e investigador Oswaldo Molina de la Universidad del Pacífico, combina estadísticas oficiales con encuestas y mesas de trabajo para proponer medidas públicas destinadas a facilitar la transición al primer empleo formal.
Empleo juvenil: cifras y tendencia reciente
El estudio incorpora datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) que muestran una caída de la población juvenil ocupada: pasó de 2,53 millones en 2022 a 2,18 millones en 2026, lo que equivale a una pérdida de más de 340 000 puestos de trabajo en ese grupo de edad. Esa disminución, junto con la alta incidencia de informalidad, señala dificultades para que los jóvenes accedan a empleos con protección laboral y aportes previsionales.
Además del análisis estadístico, la investigación consultó directamente a jóvenes y empleadores: se entrevistó a 400 jóvenes y a 155 empleadores en Lima Metropolitana en estudios previos encargados por la compañía. Un hallazgo central es que la falta de experiencia previa figura como la principal barrera para la inserción formal, un criterio compartido por 30,7% de jóvenes y 47,7% de empleadores.
Medidas propuestas para impulsar el primer empleo formal
Frente a ese diagnóstico, el informe plantea medidas prioritarias para conectar la demanda y la oferta laboral juvenil. Entre las principales propuestas figuran:
- Incentivos temporales a la contratación: subsidios que cubran entre el 40% y 50% del sueldo por un máximo de 12 meses para empresas que contraten jóvenes sin experiencia.
- Beneficios tributarios: alternativas fiscales para reducir el costo inicial de incorporar a jóvenes en planilla.
- Fortalecimiento de la formación: complementar el diagnóstico con acciones de capacitación y alineamiento entre demanda y oferta laboral (detalles sobre estas acciones se exponen en el informe).
Las medidas buscan reducir la barrera que representa la falta de experiencia y aumentar las oportunidades para que los jóvenes accedan a empleos con estabilidad y protección social, lo que influye directamente en el bolsillo de las familias jóvenes y en la calidad del mercado laboral.
Resumen de cifras clave
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Proporción de jóvenes (18-25) en informalidad | 73,2% |
| Población juvenil ocupada (2022) | 2,53 millones |
| Población juvenil ocupada (2026) | 2,18 millones |
| Empleos perdidos entre 2022 y 2026 | Más de 340 000 |
| Muestra previa de jóvenes consultados | 400 |
| Muestra de empleadores consultados | 155 |
| % que señala la falta de experiencia como barrera (jóvenes) | 30,7% |
| % que señala la falta de experiencia como barrera (empleadores) | 47,7% |
El informe, que complementa estudios anteriores encargados por Arcos Dorados en 2024 y 2025, incorpora lecciones internacionales y mesas de trabajo con especialistas del sector público, privado, la academia, la sociedad civil y jóvenes líderes. Las propuestas de incentivos temporales y beneficios fiscales se plantean como medidas inmediatas para facilitar el primer empleo formal, mientras que las acciones de formación y coordinación pública-privada buscan sostener la inserción laboral en el mediano plazo.
Los datos y recomendaciones del estudio constituyen insumos para diseñar políticas públicas enfocadas en reducir la informalidad juvenil y mejorar la transición de la educación al trabajo formal, un desafío que —según la investigación— afecta a la mayoría de los jóvenes ocupados en el país.