El Instituto Geofísico del Perú (IGP) instaló cámaras y sensores en 12 quebradas del país como parte de un sistema de vigilancia orientado a detectar con anticipación huaicos, aluviones y flujos de detritos vinculados con el fenómeno de El Niño. La información obtenida será compartida con los gobiernos regionales, que deberán utilizarla para establecer alertas tempranas dirigidas a las poblaciones expuestas.
Hernando Tavera, jefe del IGP, explicó que la institución viene reforzando un centro especializado en el seguimiento de estos fenómenos. El funcionario declaró a Exitosa que el propósito central del mecanismo es reducir el riesgo para las personas y no limitarse a proteger infraestructura.
“La idea aquí es salvar vidas humanas, no infraestructura”, afirmó Hernando Tavera, jefe del IGP.
Los equipos ya operan en la quebrada Huaico Loro, en Lima, y en seis quebradas de Arequipa ubicadas al pie del volcán Misti. Además, el instituto colocó sensores en cuatro quebradas del callejón de Huaylas, en el entorno de la cordillera Blanca. Según el reporte difundido el 27 de octubre de 2026, esas instalaciones se realizaron aproximadamente 15 días antes de la comunicación sobre el sistema.
Cómo funciona el sistema de monitoreo
La tecnología combina dos cámaras con tareas distintas. Una registra el desplazamiento del material y su velocidad dentro de la quebrada; la otra incorpora un sensor que mide la altura del flujo que desciende. Con ambos registros, el IGP puede estimar la rapidez del fenómeno y el tiempo que tardaría en alcanzar una comunidad o una zona urbana cercana.
| Elemento monitoreado | Información que registra |
|---|---|
| Cámara de seguimiento | Movimiento y velocidad del flujo |
| Cámara con sensor | Altura del material que desciende |
| Procesamiento del IGP | Tiempo estimado de llegada a áreas cercanas |
Ese cálculo permite identificar el margen disponible para comunicar una alerta, de acuerdo con la explicación del IGP. El sistema no reemplaza las decisiones de las autoridades locales: su función es producir datos técnicos que los gobiernos regionales puedan incorporar a sus mecanismos de advertencia y respuesta.
Tavera señaló que los dispositivos forman parte de desarrollos tecnológicos elaborados por ingenieros peruanos. El jefe del instituto indicó que el IGP analiza ampliar la cobertura hacia dos quebradas adicionales, aunque el reporte no precisa cuáles serían ni cuándo comenzaría esa instalación.
“Son desarrollos tecnológicos hechos por peruanos para estar al servicio de todos los peruanos”, declaró Tavera a Exitosa.
Quebradas incluidas en la primera etapa
- Lima: quebrada Huaico Loro.
- Arequipa: seis quebradas situadas al pie del volcán Misti.
- Áncash: cuatro quebradas del callejón de Huaylas, asociadas a la cordillera Blanca.
El IGP informó que la implementación responde a la necesidad de contar con mediciones directas en zonas donde un flujo de detritos puede desplazarse hacia comunidades o áreas urbanas. La institución continuará evaluando la ampliación de la red, mientras que la activación de alertas corresponderá a las autoridades regionales con base en la información técnica generada por el sistema.